martes, 3 de junio de 2014

Comenzando la jugada: Primera Parte

Y no me refiero al running, sino a realizar alguna actividad deportiva de manera regular en general.

Lo primero, debes pararte a pensar: ¿Hasta que punto estoy interesado en esto? ¿No sólo en empezar sino también en CONTINUAR? Sería la "commitment and focusing part".

Opciones según respuestas:
1. "Estoy motivadísimo; tengo unas ganas de empezar que no veo el momento de sacar un rato y darlo todo"
Esta respuesta me la creo si eres un deportista habitual que llevan mínimo dos semanas de reposo por una lesión.
Peeero...si nunca has hecho deporte y ésta es tu respuesta; permíteme que...


Mientras se me pasa la risa; te doy otra opción algo más realista; aunque también bastante optimista; para qué nos vamos a engañar...



2. Esta vez voy a hacerlo en serio. No puedo seguir así. 
Respuesta típica de alguien que ha visto las orejas al lobo: angina de pecho; diabetes de reciente diagnóstico; una rutilla amigable con colegas que se transforma en una crisis de insuficiencia respiratoria seria; o, a veces; simplemente un comentario de reproche por parte de alguien cuya opinión sí importa.

-Puntos a favor: Suelen hacerlo. El problema es la constancia. Empiezan fuerte y en seguida se cansan.
  Vamos a analizar el por qué: suele ocurrir que el ser humano es muy impaciente. Mucho, muchísimo. Y sobre todo; con las cosas que exigen un pequeño sacrificio. El deporte presupone perder dos cosas a falta de una: tu tiempo y tus energías. Y es de suponer también que te premia con un mejor estado mental y físico... el problema es que el estado mental lo sueles obtener casi de inmediato; por la satisfacción de haberlo conseguido...
Y.... aquí vienen los puntos en contra

No ocurre lo mismo con el estado físico. Se necesitan al menos 2 semanas para ver objetivamente cambios en tu cuerpo; y 4 semanas para que LOS DEMÁS las vean (muy necesario esto también).
Y todo ello suponiendo que no dejas de entrenar. No voy a meterme en frecuencias e intensidad de entrenamientos,ni en alimentación, por ahora. Ya habrá tiempo para eso.
Bueno; pues he aquí uno de los tropezones de las personas del grupo dos. Al no ver resultados rápidamente; abandonan a la misma velocidad y con la misma prisa que tenían por empezar.
Muchos no llegan al mes de entrenamiento continuado y regular (no mintáis; o sino recordad cuántos días pensáis al mes: "No sé para qué sigo pagando la factura del gimnasio")

Otros, obedientes; cumplen un mes de entreno sintiendo que no han avanzado nada en sus objetivos (que más tarde discutiremos también).
Aquí llega entonces una cualidad del carácter mediterráneo que a mí me fascina: La auto-complacencia.
Y con ella; las excusas:
-"Es que mi metabolismo es así"--MENTIRA
-"Es que no quiero acabar como esos hipertrofiados"--Como si eso fuera tan fácil y se consiguiera "sin querer"... "Oye, tío, llevo dos meses haciendo pesas y estoy como Godzilla." -"Qué quieres, lo normal, si haces pesas; es lo que tiene". Si eso fuera verdad habría unos cuerpos Danone en agosto en la playa que no darías abasto a mirar. Y la preparación física de Policía o Bombero; vamos, un "ya que estamos".
-"Si con todo lo que ando todo el día de acá para allá, me es suficiente"--Ay, que me orino de la risa
-Y un largo etcétera...


PEEERO... TRANQUILIDAD. TODO ESTO TIENE SOLUCIÓN.
Si el Rey abdica y PP pierde escaños; esto también es posible. Es un Podemos de la Salud.

3. Último grupo: para mí, el mejor. El que sabe que debe hacer deporte, pero es realista y conoce sus límites. Sabe que llevar 20 años sin sudar la camiseta por algo que no sea pasear por Torrevieja en verano les va a costar. Pero también son conscientes de que lo necesitan porque quieren verse mejor; o porque alguna vez lo estuvieron y quieren recuperar su forma. Se conocen a sí mismos; sus capacidades y sus limitaciones actuales.

Entonces.... ¿Por dónde empezar? ¿Qué hacer si nunca se hizo nada?

Lo primero: BÚSCATE UN ALIADO. NO EMPIECES SOLO.

Eso evitará que pospongas el comienzo de la actividad. Si has quedado con un amigo, aunque no te apetezca, irás, bien por orgullo, bien por no dejarlo tirado; lo que sea.
Lo importante es que empieces; que saborees esa satisfacción que te da al llegar a casa el haber sido capaz de hacerlo, el cansancio reconfortante, el olor a choto glorioso, la ducha del guerrero samurai. Y comentar la jugada, claro. Contar en el curro esos dos kilómetros a trote cochinero con el higadillo fuera como si hubieras terminado las Doce Pruebas de Astérix.
Como es posible que a tu amigo le ocurra igual que a tí; ésto hace más probable que haya un segundo encuentro; y así, entre los dos, vayáis "tirando uno del otro".
Llegará un momento en que sea tan rutinario que la motivación que necesites sea que te lo pide tu cuerpo serrano, venga tu amigo o no.


Lo segundo: CÓMPRATE UN SACO DE PACIENCIA

Desde YA; que lo sepas: ni se te ocurra esperar ver nada en un mes. No pares (sigue, sigue) pero no empieces que si el michelín blandurrio, que si el trasero colgandero, que blablablá...me aburro con el monotema.
 Lo que has de notar es que te cansas menos que al principio; céntrate en esa sensación y déjate de cambios físicos visibles que ya llegarán. Cagaprisas.
Que sí, que sí... que fotos así también he visto yo... y me creo que haya pasado medio año entre ellas lo mismo que me creo esta foto del Shreck anabolizado. Aunque si me dices dos años entonces me lo planteo.



Y otra cosa:  NO TE PONGAS FINO FILIPINO después de entrenar. Que te veo venir.


Si quieres cambios; la dieta ES CLAVE 

 Los músculos sólo se ven definidos cuando el porcentaje de grasa en el cuerpo está alrededor de un 13-15%, los modelos fitness tienen alrededor de un 12%; la gente "normal" está en un 23%; y la gente algo fofilla; más de un 25%. En kilos; de fofillo a torillo; unos 7-10 kg menos de GRASA.
Y eso; siento muchísimo decirlo; no lo consigue sólo el ejercicio.
Para ello postearé más adelante platos ricos, sencillos, y sanos, y sobre todo; ¡¡CERO ABURRIDOS!! (que estoy de ver en las dietas la tosta de pavo y queso; la leche antes de dormir, el repollo hervido con pescado; que es que me repiten sólo de leerlo)
Y por favor; POR FAVOR, no sometas a tu pobre cuerpo a dietas diabólicas. Sólo tienes uno y te tiene que durar cien años.
No le hagas esto, el pobre te ha ayudado a andar, a cantar, a besar, a conducir, y si lo dejas, aún le queda mucho que ofrecer(te)



Entonces.... ¿qué elijo, yo, que nunca he hecho nada; y ahora quiero redimir mis pecados? ¿Empiezo con el cross-fit? ¿ O simplemente me dedico a dar más paseos con mi perro y no mordisquear la barra de pan de camino a casa?
La respuesta es sencilla; aunque hay tantas opciones que puedes no tener claro cuál es la tuya si no te ves muy reflejado:
-Si de verdad estás muy dispuesto a comenzar, pero estás solo; te recomendaría el gimnasio; en las clases colectivas ¿Por qué? Pues porque existen profesionales que te ayudarían a corregir tus posturas; evitándote futuras lesiones. Y porque además; el meterte en una clase de 60 minutos te obliga a que una vez que entres; no salgas hasta que pasen esos 60 minutos; así que al menos eso que te aseguras pal body.
Y una tercera y no menos interesante opción es que puede que conozcas a gente (casi fijo que lo haces) con quien podrás seguir entrenando los fines de semana; o en días que no os apetezca el gimnasio porque hace bueno, y así encontrar a ese aliado que no tuviste en el inicio. Que encima si tiene más experiencia que tú puede enseñarte truquis de veterano que te harán progresar más rápido.

-Si por el contrario eres de los que prefieren dejarlo para mañana; porque mañana es un buen día y todo se ve mejor; entonces; CON O SIN ACOMPAÑANTE; el gimnasio es tu opción (también las clases colectivas). Lo digo porque si tu acompañante no está muy motivado tampoco; lo arrastras contigo al hoyo.
Y si lo está, una de dos, o te manda a la porra o acabáis como el rosario de la Aurora.
 Así que lo que necesitas es un horario, igual que los chavales a los que no les gusta el inglés, que hay que apuntarlos a la academia de marras para asegurarse de que al menos tocan el libro y dicen Jelou dos veces a la semana.
Nota importante: el gimansio NO DEBE ESTAR más allá de 10 minutos andando de tu casa o del trabajo; para evitar remolonerías. Busca el más cercano a tu querido hogar.

-Si realmente estás muy concienciado con empezar a cuidarte y ADEMÁS tienes a alguien que esté en tu misma onda; aprovecha y apoyaros el uno en el otro para comenzar la actividad que más os motive: running, pádel, natación o lo que sea; cualquier cosa es buena para empezar. Eso sí; si los dos sois novatos en lo que hagáis; intentad primero que alguien os dé unas nociones básicas de la actividad para evitar disgustos y retiradas anticipadas.


Ahora ya estás en camino. Sea el que sea el elegido; es bueno. No salgas de él.
 Keep walking.
Veremos en próximo post cómo orientar nuestra condición física a la elección de la actividad más adecuada para comenzar sobre seguro.
¡¡ANIMO!!









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